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Aumenta la durabilidad de tu madera contra agentes xilófagos

La madera se define como el conjunto de tejidos de las raíces, troncos y ramas de los vegetales leñosos, excluyendo la corteza. A pesar de sus excelentes propiedades, no es inmune a la degradación, por lo que aparece el concepto de durabilidad natural como su resistencia intrínseca frente a ataque de organismos destructores.

Por ello, el diseño de métodos que permitan “extender lo máximo posible la vida útil de la madera” surge entonces como una necesidad cuando aparecen dichos organismos. El Tratamiento para la Madera contra Agentes Xilófagos se convierte entonces en parte fundamental de la conservación de la Madera, disciplina imprescindible para preservar no solo nuestro Patrimonio Histórico por ejemplo, sino cualquier otro elemento o construcción de este material tanto de uso público como privado.

Tratamiento para la madera en Tenerife

Nuestros Procedimientos

APINSA se enmarca dentro de lo que se ha dado en llamar Sector Curativo y su labor orientada a la protección frente a xilófagos de origen biótico en maderas en uso (estructuras, puesta en obra, mobiliaria y decorativa).

Una vez la madera ya está en uso, sea formando parte de la estructura de una casa o de un mueble por ejemplo, hay que recurrir a otras técnicas destinadas tanto a la prevención como a la curación en caso de detectar presencia de xilófagos.

En APINSA diseñamos procedimientos específicos para cada caso siguiendo las siguientes pautas:

  • Analizar e identificar la patología.
  • Seleccionar el producto adecuado.
  • Ejecución del tratamiento.
  • Seguimiento posterior.

La madera de construcción al estar generalmente fijada a la obra requiere para su tratamiento curativo un estudio previo de la misma. En base al estudio de la obra, la patología existente, las posibilidades de tratamiento, accesibilidad y costos de ejecución, se diseña el plan de actuación.

Es importante conocer las características más importantes de los xilófagos para poder dar el mejor servicio y tratamiento.

Cada caso es particular, pero en líneas generales se pueden establecer las siguientes actuaciones:

  • Saneamiento superficial de la madera afectada.
  • Eliminación (siempre que sea posible) de las capas de barnices, pinturas o cualquier otro revestimiento que impida o merme la penetración del protector dentro de la madera.
  • Sustitución (si se puede) de los elementos que por su grado de ataque lo requieran.
  • Apertura de orificios para posteriormente inyectar el producto seleccionado.
  • Aplicación superficial del mismo producto a brocha o pistola con las dosis especificadas por el fabricante.

TIPOS DE AGENTES XILÓFAGOS

Se puede detectar su presencia con las “pellets”, que son unas pequeñas bolitas en forma de grano de arena de diferentes tonos, según la coloración de la madera, que desechan por los agujeros de salida que perforan en diferentes puntos de la colonia, formando pequeños montículos fáciles de localizar.

Son fácilmente detectables porque las maderas parasitadas llegan a presentar un aspecto similar al que les quedaría después de recibir el impacto de un cartucho de perdigones, es decir, gran número de pequeños agujeros dispersos.

se pueden identificar porque que emiten unos ruidos característicos similares a crujidos para comunicarse, de ahí viene su denominación.

  • Mohos: no se consideran xilófagos.
  • Hongos cromógeros. No son capaces de alterar las propiedades mecánicas de la madera.
  • Pudrición parda o cúbica. La madera adquiere una tonalidad parduzca y bajo poca presión se convierte en polvo.
  • Pudrición blanca o fibrosa. Estos hongos procesan la lignina dejando al final una amalgama de microfibras de celulosa de color blanquecino de resistencia elástica apreciable.
  • Pudrición blanda. Este tipo de hongo ataca principalmente la celulosa de la pared secundaria en circunstancias de humedad muy elevada, dándole al conjunto una consistencia blanda.
problema de plagas en Tenerife, Mallorca o Barcelona