Aumento de la legionelosis como consecuencia del cambio climático

Lao Tzu, uno de los más grandes filósofos de la antigua China, dijo: «La salud es la mayor posesión. La alegría es el mayor tesoro. La confianza es el mayor amigo»;una interesante reflexión acerca de aspectos básicos de la vida, como el bienestar físico y emocional. Y un óptimo control de plagas en su hogar, tienda u oficina también contribuirá enormemente a su paz mental y a la de sus familiares, empleados, pacientes o clientes.

Legionella pneumophila es una bacteria bacilar Gram negativa que puede causar daños leves (fiebre de Pontiac) o severos (enfermedad del legionario) en los humanos. En el primer caso, solo aparece un estado febril transitorio, mientras que el segundo se manifiesta como una neumonía de características atípicas.

Esta condición, llamada también legionelosis, se asocia a trastornos pulmonares severos y produce fatiga, diarrea, dolores generalizados, etc.

El hábitat típico de la legionella es el agua estancada, que por lo general se encuentra a temperaturas mayores a 35 oC. La bacteria suele desarrollarse en los sistemas operativos del agua asociados a las grandes edificaciones, ya sean residenciales, de hostelería u hospitalarias. Se la consigue entonces en equipos humidificadores y nebulizadores, fuentes decorativas, jacuzzis, aires acondicionados, torres de enfriamiento, etc.

¿Qué sucede con el cambio climático?

Mucho se ha hablado acerca del calentamiento global y el efecto invernadero, como una consecuencia de los daños que la industrialización a nivel mundial ha generado en la capa de ozono. Lo que tal vez no sea tan conocido es el impacto que esto ha causado sobre la aparición de nuevos casos de legionelosis en el continente europeo. Según la Organización Mundial de la Salud, se trata de un problema asociado a las altas temperaturas y a las fuertes lluvias.

Las alarmantes estadísticas del European Center forDisease Control (ECDC) muestran que en el año 2018 hubo un 57% más de casos graves de enfermedad del legionario que en el 2007. De este modo, las nuevas condiciones meteorológicas no solo son responsables del progresivo deshielo de los casquetes polares, olas de calor nunca antes vistas, sequías y grandes incendios forestales, sino que además proveen el entorno adecuado para la reproducción bacteriana.

Los países que encabezan el aumento de casos de legionelosis son Italia, Francia y Alemania, pero el problema afecta, en general, a toda Europa. Sin embargo, una mención especial merece España, nación donde en 2018 se contabilizaron 1513 personas enfermas, lo que supera el doble de los datos registrados durante el 2011. Los meses de mayor riesgo son septiembre y octubre.

Esta es la época en la que ya ha finalizado el verano y empieza a refrescar, por lo que dejan de usarse los aires acondicionados y otros sistemas de climatización. No obstante, dichos equipos se reactivan durante el llamado «veranillo de San Miguel» sin haberles realizado una limpieza previa. Y los hechos demuestran que el período de estancamiento, la suciedad acumulada y la temperatura óptima favorecen el crecimiento de las colonias de Legionellapneumophila.

¿Cómo evitar la legionelosis?

Siga las siguientes medidas preventivas para minimizar las condiciones que favorecen la aparición de los brotes de legionella:

  • Evite tener agua detenida o estancada en un rango de temperatura que se encuentre entre 25 y 45 oC. En especial,elimine el contacto de la misma con superficies donde exista una acumulación de material que pueda servir de fuente de alimentación a la bacteria en cuestión.
  • Limpie y desinfecte periódicamente los equipos que operan con agua,en especial después de períodos de descanso y antes de reiniciar su funcionamiento. Hospitales, clínicas y centros médicos deben ser muy estrictos en el seguimiento de esta recomendación.
  • Asegúrese de realizar un mantenimiento mecánico adecuado a las instalaciones y de que el biocida utilizado se dosifique apropiadamente. Así, podrá llegar a la concentración exigida para garantizar su eficacia.

En APINSA disponemos de un Área de Control y Prevención especializada en el manejo y erradicación de la legionelosis. Nuestros técnicos son profesionales de amplia formación y experiencia en este ámbito y contamos con los equipos y productos requeridos para una labor efectiva. Nos hemos especializado en el cuidado de todo tipo de instalaciones que usen agua y generen aerosoles en su proceso, ya que se ha comprobado que la inhalación de gotas, aun siendo menores de 5 µm, es responsable de la mayoría de los casos de legionella.

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