Control de plagas Mallorca, una acción clave para evitar transmisión de virus y enfermedades

Peores enfermedades transmitidas por roedores e insectos


 

El control de plagas es un tema que debería ser de interés para todos los ciudadanos, ya que de obviarlo se podría poner en riesgo la salud pública. Un claro ejemplo del peligro que implica el contacto con animales lo experimentamos en la actualidad con la pandemia ocasionada por el COVID-19. Dicho problema es la consecuencia de la negligencia en la aplicación de medidas sanitarias y una muestra de la gravedad de las enfermedades transmitidas por ellos.

Existen muchas razones por las cuales es necesario controlar las plagas de animales, pero las enfermedades que transmiten a los seres humanos son sin duda el motivo más importante. De ahí que se trate de un asunto de máxima prioridad entre los temas sanitarios. En efecto, sabemos que los insectos son portadores de una gran variedad de enfermedades. De acuerdo con la diversas instituciones sanitarias, el dengue, la malaria, la fiebre amarilla, el chikungunya y el virus del Nilo Occidental son las más frecuentes y graves. Estas ponen en riesgo la salud de numerosas personas a nivel mundial y, en muchos casos, conducen a la muerte.

En el caso de los roedores, una de las enfermedades más severas es el hantavirus. Se trata una patología que agrupa varios virus y producen síntomas graves en la persona infectada, tales como fiebre hemorrágica y afecciones pulmonares. En el siguiente vídeo se puede apreciar cómo se produce el contagio y cuáles son las medidas idóneas para prevenirlo.

Control de plagas Mallorca, un tema de interés para todos los ciudadanos.

Además del hantavirus, los roedores son responsables de la transmisión de la enfermedad de Weil, salmonelosis, la peste, leptospirosis, entre otras. Algunas pueden resultar fatales e incluso ocasionar la muerte antes de notar los síntomas. Así como estas, existen muchas otras enfermedades transmitidas por insectos y roedores que pueden vulnerar la salud de los seres humanos en distintos grados de gravedad. La mejor arma contra ellas es la prevención y esta se logra poniendo en práctica los consejos de las autoridades sanitarias e invirtiendo en la desinfección profesional de viviendas, locales y demás áreas en las que dichos animales puedan hacerse presentes.

Factores que favorecen la proliferación de insectos y roedores


No es natural que los roedores e insectos quieran convivir con los seres humanos. La razón por la que estos se acercan a las zonas urbanas es porque allí encuentran alimento y las condiciones propicias para su desarrollo. Por consiguiente, las acciones orientadas a prevenir su proliferación en las ciudades deben incluir todas aquellas medidas que dificulten su presencia en los entornos urbanos.

Entre los factores que promueven la aparición de roedores y mosquitos en las ciudades destacan la humedad y la basura; el primero favorece la creación de un entorno ideal para que puedan vivir y desarrollarse; el segundo, por su parte, es su principal fuente de alimentación. De modo que, atendiendo tales aspectos de manera eficaz, se impedirá la proliferación de estos animales.

En ambos casos, las medidas preventivas deben ser aplicadas tanto a nivel domiciliario como desde el ámbito gubernamental. Solo así se podrá tener garantía de que el entorno de las viviendas y demás ámbitos urbanos se mantengan libres de plagas.

Así pues, aunque las acciones gubernamentales juegan un rol determinante, la cooperación de los ciudadanos es un recurso indispensable para mantener las calles, plazas y demás espacios libres de plagas. Esta puede lograrse a través de acciones sencillas, tales como la atención a las áreas donde se concentra mayor humedad, almacenar la basura en los contenedores y sellar adecuadamente las bolsas en las que esta es desechada.

 


El control de plagas Mallorca es un recurso indispensable para sanear calles, plazas y demás espacios públicos y privados


 

Cuando se trata de animales, sean domésticos o no, es imperativo aplicar medidas sanitarias estrictas orientadas a proteger a la población. Si bien existen múltiples especies que constituyen un riesgo para la salud pública, la cotidianidad demuestra que los insectos y roedores figuran entre los que requieren mayor atención.

En virtud de ello, es preciso tener presente la facilidad con la que dichos animales se reproducen. A dicho aspecto se suma la idoneidad de diversas áreas urbanas para que estos se desarrollen y se conviertan en plagas. En este último caso, la atención oportuna por parte de profesionales en la materia es la clave para evitar el contagio de alguna de las enfermedades que se acaban de mencionar.



Fuente: Clínica Alemana – Youtube

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