Tratamiento para el control de Legionella en Tenerife

Plan de actuación y registros incluidos en un servicio de tratamiento para el control de Legionella en Tenerife

Si ya cuenta su empresa con un servicio externo para la Legionella en Tenerife, este post puede ayudarle a saber cómo priorizar las actividades más importantes que debe cumplir su instalación para la prevención y control de la Legionelosis. De esta manera queremos ofrecerle un marco lógico a la hora de llevar a cabo el seguimiento del servicio de tratamiento para el control de Legionella que tiene contratado.

Entre las acciones esenciales que debe incluir un servicio de control de Legionella en Tenerife para determinadas actividades y edificaciones están:

    1. Disponer de un Manual de Mantenimiento Sanitario que contenga todos los aspectos relevantes del control
    1. Definición y descripción de los puntos de control crítico
    1. Debe existir un plano para cada instalación donde aparezca la distribución de las tuberías, dónde se encuentran localizados los puntos que generan aerosoles, dónde están los depósitos de almacenamiento de agua (tanto para agua fría como agua caliente), equipos de impulsión y tratamiento, etc. 
    1. Disponer de una evaluación de riesgos para determinar el grado de desviación que tiene cada instalación en cuanto a su conservación, mantenimiento y estado general respecto a cómo debería de estar para cumplir con los requerimientos de la Norma.
    1. Disponer de un Plan de Actuación que incluya los Protocolos de Tratamiento.
    1. Registros correctamente cumplimentados, pues son la única forma de demostrar que se está realizando el control y permiten un análisis de tendencias a medio-largo plazo.
    1. Certificados de Limpieza y Desinfección de la empresa externa.
  1. Resultados analíticos, que deben adjuntar además informe con su interpretación.

Este artículo se centrará en los puntos 5,6, 7 y 8 que debe incluir un servicio de tratamiento para el control de Legionella en Tenerife. Una vez definidos los cuatro primeros puntos, es decir,  ya conoce cómo es la instalación, cuáles son los puntos críticos y qué riesgo puede tener llega el momento de definir el trabajo de planificación reflejado en el plan de actuación.

El plan de actuación para el control de Legionella de su instalación debe responder a las siguientes tres preguntas: ¿Cómo? ¿Cuándo? y ¿Quién?

La respuesta al “¿Cómo?” son los protocolos de actuación. Los protocolos de actuación dan respuesta a cada una de las tareas que se deben realizar y los pasos que se deben seguir. Los protocolos de actuación describen la ejecución de los trabajos o de las inspecciones que se debe ejecutar para cada una de las tareas que el técnico responsable del tratamiento para el control de Legionella y el propietario de la instalación deben llevar a cabo.

Luego está el “¿Cuándo?” (la frecuencia), es decir, una vez se ha decidido los trabajos  y tareas de inspección que se debe llevar a cabo para cada caso, lo siguiente es definir con qué frecuencia se debe hacer. Hay diferentes opciones en este punto: anuales, semestrales, trimestrales, mensuales, semanales y diarias, todo depende del tipo de instalación y de la operación.

Y la tercera pregunta, que es fundamental para elaborar un plan de actuación, es el “quien”, es decir, quien asume la ejecución de esa operación en ese momento, ese “quien” es bastante crítico, es donde se suele fallar y mucho.

La Norma indica que en cualquier tipo de edificación: si su personal está planificado, tiene los carnets de Legionella y tiene toda la formación requerida, puede asumir toda la parte operativa del servicio; pero si se subcontrata a una empresa externa que se encargue del servicio de tratamiento para el control de Legionella, esa empresa debe estar dada de alta y disponer de un registro sanitario que incluya servicios a terceros para el control de Legionella. 

Para una empresa que presta servicio a terceros, asumir todo el control es prácticamente inviable, principalmente porque los costes asociados a la operativa más frecuente (diaria y semanal) es enorme si quien la ejecuta es la empresa externa. Por este motivo, lo habitual es que a la hora de contratar el servicio de tratamiento para el control de Legionella en Tenerife se repartan las tareas entre la empresa externa y  la propiedad de la instalación, definiendo claramente en el contrato quién asume la ejecución de cada tarea. Recomendamos que este punto quede muy claro en el contrato ya que puede dar lugar a malos entendidos y problemas.

Los Registros en un servicio de tratamiento para el control de Legionella en Tenerife

Todas las actuaciones contempladas en el plan de actuación siempre van a tener asignadas una serie de registros. Los registros son la forma de demostrar ante la inspección que los controles de legionella se están ejecutando correctamente. Entre los registros comunes encontramos: registros de temperatura, de estado de conservación y mantenimiento y registros de nivel de desinfectante. 

Hay muchos formatos y tipos de registro, por ejemplo para torres de refrigeración o condensadores evaportativos, para instalaciones de agua fría y caliente de consumo humano, etc. pero en esencia deben incluir: control de temperatura, control de estado de conservación y mantenimiento, y control de niveles de desinfectante. Todos los registros deben estar cumplimentados correctamente y al día, con formatos sencillos y fáciles de entender, ya que es la única manera que tienen los responsables de una actividad o de un edificio para demostrar ante una inspección que se están llevando esos controles.

Certificados de Limpieza y Desinfección

Las operaciones ejecutadas por la empresa externa deben quedar reflejadas en el correspondiente Certificado de Limpieza y Desinfección cuya información y contenido mínimo debe coincidir con lo contemplado en el Anexo II del R.D. 865/2033

Resultados analíticos

Es normal que tras las operaciones de limpieza y desinfección se hagan controles analíticos para el análisis de Legionella que permitan verificar que las operaciones que se han ejecutado son correctas y que el sistema está controlado. Es necesario que este muestro se realice tras 15 días debido a que, si se realiza antes, puede dar lugar a falsos negativos.

El Manual de Mantenimiento Sanitario debe contener esos resultados analíticos. Los laboratorios emiten los informes de resultados con un “apto” o “no apto”, es decir, “está bien” o “está mal”, con la descripción detallada de los parámetros de la muestra y sus rangos de control. Lo habitual es que a cada resultado de la analítica de laboratorio se adjunte un informe por parte del responsable (que es el que conoce la instalación) donde se analicen e interpreten esos datos. Si existe alguna desviación, se debe averiguar a qué puede atribuirse y que medidas hay que tomar para corregirla.

Tratamiento para el control de Legionella en Tenerife

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