Prevención y control de la Legionella

Lo que todo propietario debe saber sobre la prevención y control de la Legionella

La prevención y control de la Legionella es un tema por el que todo propietaro debe interesarse, y procurar conocer a detalle.

No hay duda de que desde la aparición del R.D. 909/2001, derogada por la norma posterior R.D. 865/2003, los propietarios tienen el deber legal de asegurar que el riesgo de exposición a la legionella de sus inquilinos sea adecuadamente evaluado y controlado. Sin embargo, lo que esto realmente significa se ha ido aclarando lentamente. Desde APINSA, queremos que como propietario conozca todo lo que debe saber sobre la prevención y control de la Legionella.

Lo que dice la Ley respecto a la Prevención y control de la Legionella

REAL DECRETO 865/2003, de 4 de julio, por el que se establecen los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de la legionelosis.

Este real decreto tiene como objeto la prevención y control de la legionelosis mediante la adopción de medidas higiénico-sanitarias en aquellas instalaciones en las que la Legionella es capaz de proliferar y diseminarse.

La legionelosis es una enfermedad bacteriana de origen ambiental que suele presentar dos formas clínicas diferenciadas: la infección pulmonar o “Enfermedad del Legionario”, que se caracteriza por neumonía con fiebre alta, y la forma no neumónica, conocida como “Fiebre de Pontiac”, que se manifiesta como un síndrome febril agudo y de pronóstico leve.

La infección por Legionella puede ser adquirida en dos ámbitos; el comunitario y el hospitalario. En ambos casos la enfermedad puede estar asociada a varios tipos de instalaciones, equipos y edificios. Puede presentarse en forma de brotes y casos aislados o esporádicos.

La bacteria L. pneumophila se describió por primera vez en 1977, como causa de un brote de neumonía grave registrado en 1976 en un centro de convenciones en los Estados Unidos. Desde entonces se la ha asociado a brotes relacionados con sistemas hídricos artificiales deficientemente mantenidos, en particular torres de refrigeración o condensadores evaporativos utilizados para sistemas de acondicionamiento de aire y refrigeración industrial, sistemas de agua fría y caliente en edificios públicos y privados, e instalaciones de hidromasaje.

En el tema de prevención y control de la Legionella, es básico destacar cuáles son las condiciones medioambientales en las que ésta prolifera. La Legionella es una bacteria ambiental capaz de sobrevivir en un amplio intervalo de condiciones físico-químicas, multiplicándose entre 20ºC y 45ºC, destruyéndose a 70ºC. Su temperatura óptima de crecimiento es 35-37ºC. Su nicho ecológico natural son las aguas superficiales, como lagos, ríos, estanques, formando parte de su flora bacteriana. Desde estos reservorios naturales la bacteria puede colonizar los sistemas de abastecimiento de las ciudades y, a través de la red de distribución de agua, se incorpora a los sistemas de agua sanitaria (fría o caliente) u otros sistemas que requieren agua para su funcionamiento como las torres de refrigeración. En algunas ocasiones, en estas instalaciones, mal diseñadas, sin mantenimiento o con un mantenimiento inadecuado, se favorece el estancamiento del agua y la acumulación de productos nutrientes de la bacteria, como lodos, materia orgánica, materias de corrosión y amebas, formando una biocapa.

La presencia de esta biocapa, junto a una temperatura propicia, explica la multiplicación de Legionella hasta concentraciones infectantes para el ser humano. Si existe en la instalación un mecanismo productor de aerosoles, la bacteria puede dispersarse al aire. Las gotas de agua que contienen la bacteria pueden permanecer suspendidas en el aire y penetrar por inhalación en el aparato respiratorio.

Las medidas preventivas se basarán en la aplicación de dos principios fundamentales: primero, la eliminación o reducción de zonas sucias mediante un buen diseño y el mantenimiento de las instalaciones y segundo evitando las condiciones que favorecen la supervivencia y multiplicación de Legionella, mediante el control de la temperatura del agua y la desinfección continua de la misma.

 

Transmisión

Otro aspecto importante en el tema de prevención y control de la Legionella, es la transmisión. La forma de transmisión más frecuente de Legionella es la inhalación de aerosoles contaminados. Las fuentes de aerosoles que se han relacionado con la transmisión de Legionella incluyen torres de refrigeración para aire acondicionado, sistemas de agua fría y caliente de consumo humano, humidificadores e instalaciones de hidromasaje.

La infección también puede producirse por aspiración de agua o hielo contaminados, sobre todo en pacientes hospitalizados vulnerables, o por exposición del recién nacido durante los partos en el agua. No hay transmisión directa de persona a persona.

Conozca aquí los pasos para evitar la Legionella en edificaciones, como propietario.

¿Tiene dudas acerca de si cumple con las condiciones que requiere la Ley, respecto a la Legionella? Solicite una consultoría de prevención de la legionelosis; nuestro equipo de profesionales técnicos le darán respuesta en un lapso menor a 24 horas.

Prevención y control de la Legionella

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

*