Control de plagas Tenerife y seguridad alimentaria

Ahora más que nunca: control de plagas y seguridad alimentaria

Aristófanes, comediógrafo y uno de los más importantes representantes del género cómico-literario de la Antigua Grecia, dijo: «La desconfianza es la madre de la seguridad»

Si extrapolamos este pensamiento a nuestras condiciones actuales, entenderemos la razón por la cual contratar un control de plagas en Tenerife es la mejor manera de evitar que las plagas rastreras, voladoras e incluso microscópicas dañen nuestras propiedades o impacten en nuestra salud.

Sencillamente, no podemos permanecer pasivos con la idea de que si no los vemos no están allí. Todo este tiempo en que por causa de la pandemia del coronavirus los negocios han estado cerrados y las calles desiertas, se ha estimulado el crecimiento de la población de insectos, roedores, aves y otros animales que no pueden convivir con los seres humanos sin el riesgo de producirles enfermedades, muchas de ellas graves y hasta mortales.

¿Qué hacer entonces? Como dijo Aristófanes, desconfiemos en aras de aumentar nuestra seguridad. Y esto se aplica en todos los ámbitos, porque el que tiene una tienda de moda sabe lo perjudicial que resulta cualquier tipo de plaga anidada entre su mercancía. Sin embargo, convengamos en que donde mayor gravedad reviste es en el sector alimentario y, en consecuencia, por el momento enfoquemos allí nuestras baterías.

Protege tu salud ante agentes infecciosos

COVID-19 no es la única amenaza sobre la humanidad


La seriedad de esta enfermedad, la inmensa cantidad de fallecidos por su causa y la gravedad de las secuelas que la misma deja sobre los que logran sobrevivir no puede hacernos olvidar el hecho de que hay otros peligros que nos amenazan. Estos llegaron antes, pero no han desaparecido con nuestra distracción, sino que cual espada de Damocles siguen pendiendo sobre nosotros.

Por eso, ahora más que nunca debemos esforzarnos en proteger nuestra salud ante agentes infecciosos como las moscas, cucarachas, hormigas, ratones y ratas, palomas, bacterias de la legionela, etcétera, ya que además estos pueden debilitar nuestro sistema inmune y hacernos más sensible a una eventual contaminación con SARS-CoV-2. En el hogar y en el comercio por igual, todos debemos asegurarnos de que los alimentos sean preservados y bien conservados hasta su consumo.

Factores principales de la inocuidad alimentaria


La Organización Mundial de la Salud (OMS) es el organismo encargado de dictar las recomendaciones que hay que seguir para evitar la transmisión de enfermedades a través de los alimentos. Los factores claves del plan son los siguientes:

Limpieza.

Todas las zonas de trabajo y los utensilios deben estar limpios y desinfectados, y por supuesto tal medida incluye a las manos. Esto abarca también a las frutas y hortalizas que se consumen crudas; así como las tablas y los cuchillos utilizados para pelar y cortar.

Separación.

No conviene mezclar los productos crudos con los cocidos, en especial las carnes, aves y pescados, puesto que los gérmenes tienen la capacidad de transferirse de los primeros a los segundos. De igual modo, no corte frutas o legumbres sobre la misma superficie que utiliza para otros fines sin lavarla debidamente primero.

▌Materia prima.

Durante la preparación de los alimentos y la higienización de las áreas de trabajo, utilice solo sustancias inocuas. En especial, asegúrese de que el agua haya sido potabilizada.

▌Cocción.

Los alimentos deben cocinarse totalmente, porque en ese proceso se destruyen las bacterias y otros microorganismos patógenos. Evite aquellos productos que, como el sushi, se consumen crudos o las carnes a término medio.

▌Temperatura.

Los productos almacenados, inmediatamente antes y después de su preparación, deben conservarse a las temperaturas apropiadas. Asegúrese de que la refrigeración, dispensada por los equipos encargados de enfriar los alimentos, sea la adecuada.

De no manipularse los alimentos con la higiene debida, se pueden sufrir intoxicaciones

“Ahora más que nunca debemos esforzarnos en proteger nuestra salud ante agentes infecciosos”

Otras consideraciones incluyen desechar las latas golpeadas y los frascos mal cerrados, así como no adquirir ningún producto cuya fecha de vencimiento haya sido alcanzada. Los empleados del sector hostelero necesitan seguir cursos y obtener certificaciones oficiales de manipulación de alimentos. A su vez, los padres deben instruir a sus hijos acerca de las medidas requeridas para garantizar que se ingieran solo productos en buen estado.

Si no se opera con la higiene debida, se pueden sufrir intoxicaciones y presentarse los siguientes síntomas: cólicos abdominales, náuseas y vómitos, diarrea, fiebre y escalofríos, cefaleas, etc. Con el fin de garantizar que sus espacios de almacenamiento, preparación y consumo de alimentos estén libres de plaga, APINSA ofrece, entre otros, servicios de desinsectación, desratización y desinfección, además de todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad alimentaria.

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